No a todos les gusta que su comida pique en exceso y por eso evitan muchos platillos, como las "enchiladas", que son tortillas remojadas en salsa de cualquier variedad (incluye el mole) y que pueden ser acompañadas por pollo, queso y crema.
Puedes tomar algo nuevo en tu dieta, pues el chile Tiene un elevado número de nutrientes como el calcio y las vitaminas A y C, y existe evidencia de que el chile puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ayuda a prevenir la diabetes y acelera el metabolismo. También pueden ayudar a prevenir el cáncer.
En un laboratorio del Reino Unido se descubrió que esta verdura puede eliminar las células cancerígenas del pulmón y del páncreas sin dañar a las células que les rodean. Los investigadores creen que esto demuestra el porqué a la gente que vive en México y en la India, y que ambas tienen comidas picantes, tienen índices más bajos de cáncer que aquellos países que tienen dietas blandas.
Dos estudios realizados en Australia proveen más buenas noticias: uno descubrió que añadir picante a las comidas puede proteger contra el crecimiento de colesterol en la sangre. El otro encontró que comer picante regularmente reduce los requerimientos de insulina, lo que puede tener implicaciones para la prevención y tratamiento de la diabetes.
Los picantes han sido utilizados por la medicina natural desde la antigüedad para estimular la circulación sanguínea, promover la sudoración, mejorar la digestión y por sus propiedades antisépticas y anti inflamatorias.
Pero como todo, el exceso es malo ya que si se llega a tener una ingesta exagerada, se puede producir desde reflujo hasta, colitis y enfermedades un poco mas graves. Un efecto muy común es reflujo gastroesofágico, el ácido del estómago regresa hacia el esófago y ello produce síntomas tales como acidez estomacal, presión detrás del esternón y, a veces, dificultad para tragar y/o defecar con ardor ( si es cuando wolverine ataca tu baño).
La causante de estos malestares es la capsaicina que es el ingrediente activo de los chiles o "ajíes" , que hace que se relaje el esfínter esofágico inferior,:
Además, la capsaicina es capaz de reducir la presión arterial en animales de ensayo, según investigaciones realizadas en una universidad de China.
En si el chile solo no hace daño como tal, pero la combinación que se hace con cebolla, ajo y otras especias, son las que probocan muchos malestares estomacales, los productos a base de tomate, tales como la salsa para marinar, las pastas y las pizzas, también pueden ser disparadores ya que la grasa demora el vaciado gástrico y esta puede regresar hacia arriba, según estudios del American Journal of Gastroenterology.
Lo que sí puede suceder es que los picantes acentúen los síntomas de las personas que padecen gastritis o acidez estomacal. Muchos médicos recomiendan a sus pacientes evitar las comidas picantes si tienen síntomas de gastritis o úlceras estomacales.
Sin embargo, según los resultados de ciertos estudios científicos, la comida picante no sería la causa de la gastritis. Todo lo contrario,quienes consumen chile, estarían protegiendo su mucosa gástrica, además de obtener otros beneficios que se mencionan más adelante.
Un estudio realizado en México demuestra que las personas que consumen diariamente el equivalente a nueve jalapeños (o más), tienen mayores probabilidades de desarrollar cáncer de estómago. De todos modos, aún las personas fanáticas del picante, difícilmente llegarían a tan elevado nivel de consumo.
Así que todo con medida nada con exceso, por que el Chile si es bueno, pero igual que el vino, puede llegar a afectar a la salud.
Redacción e Investigación: Akire.

