Si me preguntas que he hecho estas dos semanas desde que me corriste de la casa,
te diré que reflexionar.
En verdad, mi temperamento no me lleva nada, solo pedí atención, que cambiaras un poco
tan solo que dieras lo que daba.
Tu indiferencia me estaba matando, quería sacudir tu cerebro, que vieras el daño que me estabas haciendo, no siempre soy mala persona, no siempre fue malo lo de nosotros.
Es increìbe como en los momentos difíciles ahora las parejas se dejan, de uno o ambos lados,
ya no existe ese amor duradero, guerrero, simplemente no me funcionas, no llenas mis espectativas,
la etapa de desilusión ahora ya no la pasa casi nadie.
Reflexiono que mi casa ya se estaba convirtiendo en hogar, nuestra hija tu y yo,
el trabajo me quedaba mas cerca y ya no tenia que pasar el fastidioso trafico, ni gastaba tanto en transporte.
Me consentías mucho, ese eras tu, me hice débil por que al principio me dabas todo, no hablo de lo material, quítate esa idea, jamas fue lo material, eras tú.
Ahora solo pienso que nuestra familia esta rota y tu sin perdonar, que tan solo queria que reaccionaras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario